El Supremo declara que la relación de los periodistas tertulianos es laboral y no mercantil

TS, Sala Cuarta, de lo Social, S 19 feb. 2014. Ponente: Alarcón Caracuel, Manuel Ramón 

Cuando menos polémica puede resultar esta sentencia, dictada el pasado 19 de febrero, por la que el Tribunal Supremo declara la laboralidad de la prestación de un conocido periodista-tertuliano, que prestaba servicios para una también conocida cadena de radio. El fallo no ha sido unánime, ni mucho menos, pues cuenta con 2 Votos particulares, uno formulado por D. Aurelio Desdentado Bonete, y otro por D. José Manuel López García, al que se adhirió D. José Luis Gilolmo.

Examinemos los hechos :

1º) El periodista prestaba servicios como contertulio en la Cadena Ser desde 1994, colaborando en programas como «Hora 25» y «La Ventana», entre otros.

2º) Emitía facturas mensuales, siempre de cantidad fija, incluyendo el IVA a través de una sociedad mercantil.

3º) No acudía a la emisora, sino que la colaboración se realizaba desde los lugares en que el tertuliano residía en cada momento. La colaboración era una vez por semana y la tertulia duraba alrededor de 1 hora.

4º) No existían directrices en su intervención, y tenía libertad para decir lo que consideraba oportuno; también tenía cierta libertad para cambiar el día en que entraba en el programa.

5º) En julio de 2011 se le comunicó que no se contaría con él para la siguiente temporada y disconforme con ello, presentó demanda por despido.

6º) El Juzgado desestimó su petición al considerar que el orden jurisdiccional social era incompetente; indicó que se está ante una relación mercantil y no laboral. Recurrida en suplicación, el TSJ Madrid da la razón al periodista y aprecia la existencia de relación laboral. Finalmente la empresa recurre en casación para la unificación de doctrina.

A tenor de los datos, y de una primera lectura, nos decantaríamos claramente por la existencia de una relación mercantil; sin embargo ¿qué datos tiene en cuenta la Sala para señalar que se dan los rasgos que definen una relación jurídico-laboral?

En primer lugar reconoce la dificultad en casos como éstos para determinar la naturaleza de la prestación, porque la figura del colaborador periodístico se sitúa -según sus propias palabras- en una «zona fronteriza o gris»; no obstante señala que es un dato fundamental el que el colaborador en cuestión sea una persona cuya profesión principal y socialmente reconocida es la de periodista.

Considera irrelevante que no disfrutara de vacaciones remuneradas, que se facturara, IVA incluido, a través de una sociedad limitada, o que no existieran directrices en su intervención. Sin embargo indica que:

– Hay ajenidad porque el contertulio ofrece el producto de su trabajo, no a los clientes (los oyentes) sino a la empresa radiofónica que es quién hace llegar el producto a la audiencia; es decir la empresa adquiere el fruto del trabajo.

Según la sentencia,la ajenidad se pone de manifiesto, como se ha indicado, en la participación del periodista en un programa diseñado y dirigido por la empresa de comunicación” . En efecto, ahí se manifiesta la “ajenidad en los frutos” (es decir, en los resultados del trabajo), pero también la “ajenidad en el mercado”: el periodista no ofrece el producto de su trabajo directamente a los clientes (los oyentes de la radio: la famosa “audiencia”, que es el mercado por el que compiten los diversos medios) sino a la empresa radiofónica que es quien hace llegar ese producto a dicha audiencia, al mercado

– Concurre dependencia, pues aunque no se le daban instrucciones de cómo realizar sus intervenciones, ni tampoco debía acudir a la Emisora, la Cadena fijaba el tema a debatir e indicaba los días en que debía participar y las horas del programa, lo que supone una integración en el ámbito de dirección y organización de la empresa.

– Existe un tercer elemento determinante para poder hablar de una relación laboral, y esto es la existencia del salario, es decir, de un pago fijo y periódico, circunstancia que también concurría en este caso, al cual facturaba a la Cadena una cantidad mensual siempre por la misma cuantía. Sobre este particular nos recuerda el Tribunal Supremo que:

“En cuanto a la retribución , el demandante percibía una cantidad fija y unitaria mensual por su participación en los programas ya indicados. La jurisprudencia no exige que la retribución sea fija y periódica, aunque ello refuerce la laboralidad de la relación, pero también se admite dentro del concepto de salario la retribución por resultado, o dentro del ámbito periodístico, por crónica realizada (….)”

Estos datos son fundamentalmente los que llevan a la Sala a considerar que la relación entre el periodista y la Cadena era de carácter laboral, pero tal y como se ha adelantado, la sentencia cuenta con 2 votos particulares que discrepan de la opinión de la mayoría; uno de ellos niega la concurrencia de la nota de dependencia, y el segundo incluso considera que la resolución judicial incurre en incongruencia, porque según indica, ¿Qué significa subrayar el carácter profesional de la actividad? ó ¿Qué diferencia hay entre un tertuliano profesional y un no profesional?

Parece que la polémica está servida, y habrá que esperar a futuras resoluciones -que sin duda se verán- sobre situaciones análogas de otros periodistas que colaboran en las mismas condiciones con programas de radio y TV.

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