¿La indemnización de los contratos temporales tributa en IRPF?

¿La indemnización de los contratos temporales tributa en IRPF?

Como norma general, las indemnizaciones que se perciben a consecuencia de la finalización de la relación laboral están exentas en la cuantía establecida con carácter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores o, en su caso, en la normativa reguladora de la ejecución de sentencias. Sin embargo, existe una condición para que esas cantidades no tributen en IRPF: que la causa que las origina sea el despido o cese del trabajador.

Esta última condición hace que, además del importe, la naturaleza del despido sea determinante para saber si la indemnización percibida está exenta o no.

De la normativa expuesta se deduce que existen ciertos casos en los que las cantidades percibidas por la finalización del contrato no están exentas de tributación porque no son indemnizaciones derivadas de un despido, sino del cumplimiento del tiempo convenido. 

Es lo que ocurre en los supuestos de extinción de los contratos temporales de obra o servicio determinado y eventuales por circunstancias de la producción, y es que al concluir los mismos tienen estipulada una indemnización en función de una escala, tal como establece el Real Decreto-ley 10/2010, de 16 de junio (disposición que quedó sustituida por la Ley 35/2010, de 17 de septiembre):

– Ocho días de salario por cada año de servicio para los contratos temporales que se celebren hasta el 31 de diciembre de 2011.
– Nueve días de salario por cada año de servicio para los contratos temporales que se celebren a partir del 1 de enero de 2012.
– Diez días de salario por cada año de servicio para los contratos temporales que se celebren a partir del 1 de enero de 2013.
Once días de salario por cada año de servicio para los contratos temporales que se celebren a partir del 1 de enero de 2014.
– Doce días de salario por cada año de servicio para los contratos temporales que se celebren a partir del 1 de enero de 2015.»

Lo anterior será de aplicación, siempre que el Convenio Colectivo no establezca una indemnización superior.

Según dictamen de la Dirección General de Tributos estas indemnizaciones están sujetas al IRPF, ya que no se trata de un despido, sino de un previo acuerdo o pacto de las partes y, por tanto, las mismas se tienen que incluir en los rendimientos del trabajo en la declaración de IRPF.

Sin embargo, según reciente Sentencia de la Audiencia Nacional estas indemnizaciones están exentas de tributación. (Audiencia Nacional. Sala de lo Contencioso,  de 20 de Noviembre de 2013)

En dicha sentencia se razona esta exención, sobre la base de que estas indemnizaciones surgen “ex lege” “….al igual que sucede con la extinción del contrato en el caso de despido, y en todos los casos la extinción va acompañada de una indemnización que es obligatoria (siempre que el despido sea improcedente (artículo 56 ET).

En ambos casos la indemnización es obligatoria, y en ambos casos se produce la extinción del contrato, de acuerdo con lo establecido en el artículo 49 del ET. No existe aparentemente ninguna diferencia entre uno y otro supuesto, y la indemnización tienen en todos los casos una naturaleza indemnizatoria o reparadora como consecuencia de la pérdida del contrato, o su no renovación en el caso que nos ocupan de tiempo determinado o de obra o servicio.

Tanto en el despido como en el cese cuestionado, se produce una ruptura de la relación laboral, de carácter definitivo, que lleva consigo una indemnización obligatoria, en una cuantía predeterminada en el ET, que se excluirá únicamente en caso de acuerdo o convenio, en las cuantías que superen los límites impuestos con carácter obligatorio…”

“… una de las finalidades  del artículo 49.1.c) del ET era promocionar la contratación indefinida, ya que estos contratos podían prorrogarse. “La indemnización controvertida se convierte en instrumento promocional de la prórroga contractual, que mejora la estabilidad profesional…. El concepto de indemnización, por otra parte, es más amplio que el resarcimiento de daños y perjuicios, ya que abarca no sólo el daño o perjuicio, sino que también compensa algo que se ha perdido os e ha visto afectado por la conducta de otro”…”

Por ello, la Sala de la Audiencia Nacional concluye que estas “indemnizaciones deben incluirse como rentas exentas”.

Hay que añadir que la Dirección General de Tributos ha reiterado su criterio y ha resuelto que estarán “plenamente sujetas al impuesto” dichas indemnizaciones. Ello en consulta vinculante respecto al tratamiento fiscal que, a efectos de IRPF, debe darse a dicha indemnización (Consulta vinculante: Ref. 0405-14 Subdirección: 1.) y ello a pesar de la sentencia de la Audiencia Nacional. 

Por tanto, quedando a la espera de que se produzca un pronunciamiento por parte del Tribunal Supremo, o que la Agencia Tributaria haga un cambio de criterio, debe ser el administrado quien valore si recurre ante los tribunales o acepta la postura de la AEAT y sigue aplicando la retención.

En los supuestos de despidos colectivos por causas económicas, técnicas, organizativas, de producción o por fuerza mayor, quedará exenta la parte de indemnización percibida que no supere los límites establecidos con carácter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores para el despido improcedente.

La indemnización tampoco estaría exenta si el derecho a su percepción se debe a causas distintas a las establecidas en la normativa laboral, como ocurriría las pactadas con la empresa al margen de lo que la legislación establece.

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